Al iniciar cualquier proceso de cambio la mente y el cuerpo hacen huelga. Comienzan a presentar síntomas – porque una parte tuya, de tu identidad está siendo amenzada. Entonces, básicamente utilizan una cantidad inmesurable de herramientas para devolverte a lo usual o conocido, ¿te pasa?
Uno de los relatos más frecuentes que recibo de mi voz autoboicoteadora es: “es difícil”, “no vas a poder”, “es un montón”, “no lo vas a poder sostener”. Y junto con todas esas frases presenta escenarios extremos que implican sentir: culpa, miedo, incomodidad, frustración y vergüenza.
El punto no está en lo que puede pasar sino en cómo lo atravesamos, desde qué perspectiva, con qué margen de prueba y error, y qué herramientas ya tenemos – y cuáles necesitamos incorporar – para surfear esa ola.
Entonces, ante todo este escenario apocalíptico, crítico y en donde es muy fácil rendirse y quedarnos en los lugares cómodos y satisfactorios solo a corto plazo, mi propuesta es:
1. Ir paso a paso. Plantear pequeños objetivos para que ese proceso de cambio sea más amable y sostenible. Trabajar en los HÁBITOS
2. Hacer foco en el orden, la constancia y el registro
No sabés por donde empezar. Te doy un empujoncito:
En esta GUÍA PRÁCTICA te comparto sugerencias y ejercicios de journaling, dibujo y organización para que elijas un hábito que hoy te limita y te comprometas a poner en práctica otro que te empodere y esté alineado al estilo de vida que querés crear.
Y si querés que te acompañe en un proceso de transformación de pensamientos, emociones y hábitos para crear un estilo de vida alineado a tus deseos y necesidades, te invito a mi ESPACIO DE SESIONES 1:1
Te espero!
Regina
