Una persona multipotencial es aquella que tiene muchos intereses y propósitos creativos – Emilie Wapnik (autora del libro “How to be everything”)
Las personas multipotenciales pueden tener más de una pasión, propósito, orientación profesional, vocación, motivación. Se caracterizan por ser muy curiosas, buscar un nuevo desafío una vez que ya aprendieron algo, pasar de un hobby, trabajo o formación a otra.
¿Te suena?

Yo me reconocí con esta forma ser y hacer hace recién unos años. Más, si miro para atrás veo muchas señales de ella. Para contar mi historia no alcanza con un posteo. Este es el primero:
MAESTRA
De chica cuando iba al colegio primario, por ejemplo, decía que “quería ser maestra”. ¿De qué? Ni idea. Recuerdo dibujándome frente a un pizarrón con alumnos en frente. Y de alguna forma ese deseo de elegir enseñar a otros o transmitir un mensaje sigue estando intacto hoy. Y esa etiqueta “maestra” conlleva en sí la posibilidad de explorar y transmitir varios conocimiento.
LIBRE
Cuando estaba terminando el secundario, fui a hacerme un test vocacional. Y recuerdo que en el informe final me salieron tres carreras principales: Abogacía (mi papá es abogado), Comercio Exterior y Relaciones Internacionales. Y en un apartado y con letra chiquita aparecía Relaciones Institucionales (también conocida como – o como parte de – la Comunicación Social y las Relaciones Públicas). Si bien investigué todas las posibilidades, terminé elegiendo la última porque sentí que representaba una estructura y contenidos que podía variar y adaptar a distintos ámbitos. Sentí que me daba más libertad.
PUENTE
Nunca me voy a olvidar el día que tuve una charla introductoria con el Director de Relaciones Públicas de la Universidad en la que estudié después. El me dijo algo que en ese momento me cerró bastante y fue algo así: “Los RRPP – o relacionistas públicos – crean puentes entre una organización o empresa y sus públicos (clientes, comunidad, otras empresas, medios, etc.)”. Y para mi esa metáfora fue suficiente para elegir la carrera. Yo iba a formarme para ser puente.
Primera reflexión de esta parte de mi historia es: si voy a elegir una etiqueta, que sea la que más margen para el cambio y flexibilidad me permita. Nunca me imaginé siendo o haciendo una sola cosa. Si entendés un poquito de astrología: mi sol en Géminis me recuerda que el juego, la variación y el actuar distintos roles es posible. En el momento que elegí “mi profesión” empecé a experimentar con esa posibilidad. Conciente o inconcientemente me estaba inclinando a buscar una forma distinta de relacionarme con mi trabajo.
Pronto se viene la parte dos.
Si te sentís identificado/a, me encantaría que también me compartas tu historia. Te leo!

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