Meditar puede parecerse a estar mirando un partido de tenis. Uno de los jugadores es el pasado conocido junto con todos sus pensamientos, emociones y comportamientos. Y el otro jugador, es el futuro conocido junto con todo aquello que esperamos que pase o planificamos, basándonos en lo ya vivido.
Entre ellos se pasan la pelota. Es un juego conocido, seguro y cómodo para nuestra mente subconsciente.
Al empezar a observar ese juego, nos salimos de el, habitando el presente desde nuestra mente conciente.

El primer desafío al meditar es volvernos expertos en el juego de lo ya familiarizado. Toda experiencia que se volvió “normal”, esperable y posible. Implica comenzar a identificar cuáles son las reacciones ante cada estímulo externo.
El segundo desafío es elegir nuevas reglas de juego, un cambio, una realidad que sustituya con nuevos pensamientos y emociones los programas subconcientes automáticos que nos limitan.
Entonces, antes de cambiar a un chip nuevo es necesario conocer muy bien el chip actual que tenemos instalado. Por más tedioso, incómodo y doloroso que sea, es en ese profundizar que están las raíces para abrirnos a lo nuevo.
¿Te animas a meditar?¿Qué chip te gustaría cambiar?
Para más info e inspiración, te invito a ver el siguiente video:

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