NO ESTÁS SOLO, TU TRIBU TE ESPERA

Algunos días me siento sola. Y, más allá de caratular la soledad como positiva o negativa, por momentos en mi cuerpo la siento pesada e insoportable.

Cada día y cada vez más noto que transformar mis creencias conlleva una responsabilidad enorme y es tomar conciencia del efecto que genera en mi entorno, mi realidad. Mis vínculos.

Cuando miro a mi alrededor, me pregunto ¿Quiénes me acompañan en mis cambios de piel, de humor, de rumbo, de perspectivas?¿Quiénes respetan mi cambio porque entienden que la vida es cambio?

A veces, me encuentro más conectada con personas que están lejos, viviendo en otros países, que con gente vecina o presencialmente más cercana.

Y ahí es donde extraño y me cuestiono mi estilo de vida y esa distancia que por momentos la virtualidad no llena.

A veces me pasa que voy encontrando otras personas en el camino, en mi viaje, que me devuelven a mi, a mi centro, TAN fácil.

Personas que no sé si voy a volver a ver y que con un gesto, una mirada, un par de palabras, un chiste, me despiertan de laberintos mentales que yo misma tejí devolviendo mi mirada hacia la vida y el disfrute.

Y acá es donde agradecer se vuelve clave. Identificar en esas personas los detalles que hacen que mis días sean especiales dentro de a la “monotonía” de una rutina. Una ciudad. Un barrio. Una trabajo, una agenda.

Todos los días cuando escribo agradezco la presencia, aunque sea volátil, de esas personas en mi vida como también agradezco la presencia de las que están a kilómetros de distancia y se en mi Whats App o por redes sociales con audios eternos o un simple “¿cómo andas?”

Adentrarse en uno mismo acompañado es muy enriquecedor. Compartir el proceso y la transformación. Con autenticidad y sin miedo al juicio.

Tu tribu se compone de esas personas con las que sentís la comodidad de ser sin filtro y de compartir a corazón abierto tu experiencia interior.

Tu tribu se compone de esas personas que espejan tu crecimiento y tu expansión, que sonríen cuando te ven triunfar. Y que te abrazan cuando te ven caer con la confianza de que sos capaz de levantarte y seguir.

Tu tribu se compone de esas personas que brillan porque se reconocen maestras de sí mismas y por eso ven con claridad la maestría en vos. Y, además, te motivan a expresarla.

Tu tribu puede estar compuesta de, una, dos tres o varias personas. El punto no es la cantidad sino la calidad, los valores, el foco que ese grupo aporta a tus cotidianeidad.

Si con esta descripción se te vienen nombres a la cabeza, tenés un motivo enorme para sentirte como un/a rey/reina y ver que en esos vínculos hay un tesoro de riqueza infinita.

Quedate cerca de quienes te nutren el corazón.

Ya con compartir un poquito más de tiempo, una llamada, un mensaje, una idea con ellos por resonancia se fortalece la conexión con vos mismo y tus ganas de disfrutar y ser desde un lugar natural, fluido, fácil.

_¿Qué relaciones te nutren?
_¿Cómo te nutren?
_¿Cuán frecuentemente estás en contacto con estas personas?
_¿Cómo responden a tu cambio, tu deseo de crecer?

Les propongo que hoy se tomen unos minutos para agradecer esas personas, esas relaciones nutritivas y expansivas. Pueden simplemente escribirlo, pensarlo, decirlo en voz alta. GRACIAS.

Qué tengan una hermosa semana tribu tornasolada!

Los abrazo largo y tendido

Regina

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