EMPEZÁ A PREGUNTÁNDOTE ¿PARA QUÉ?

¿PARA QUÉ? es uno de los disparadores más empoderadores que conocí asistiendo a sesiones de coaching y luego estudiando coaching.

La pregunta más recurrente y natural que surge del hemisferio izquierdo del cerebro cada vez que queremos comprender una situación es el ¿POR QUÉ? Este lado se ocupa de la lógica, el pensamiento lineal, los hechos.

No hay nada malo con esa pregunta si tu intención es quedarte nadando en la superficie de un conflicto. O discutir eternamente. O sacudir un poco las ramas de tu árbol sin enterarte qué sucede en la raíz.

Si aprendiste que hacer hacer todo por los demás era tu propósito de tu vida y la fuente de tu bienestar probablemente te encuentres con ese POR QUÉ rondando por tu cabecita muy seguido.

POR QUÉ a mi. POR QUÉ la vida es tan injusta. POR QUÉ se aleja si le di tanto. POR QUÉ siempre algo tiene que salir mal. POR QUÉ todo es tan complicado. POR QUÉ salió mal si hice todo lo que me dijeron, al pie de la letra. ¿Te suena? Algo en común en todas estas expresiones es que depositan la responsabilidad en el afuera. Y claro… Si aprendí a que mi bienestar depende de alguien o algo más, entonces mi búsqueda se va a centrar en el afuera.

Cambiar el POR por el PARA es como ponerle una alarma al lado derecho de nuestro cerebro para que despierte y participe. Este lado se focaliza en la imaginación, el pensamiento holístico, la intución.

¿PARA QUÉ? Te lleva un paso más allá. Porque por efecto rebote devuelve la responsabilidad a vos y a tu capacidad de acción o cambio de perspectiva. PARA QUÉ te permite hacer un switch en el lugar desde donde estás observando lo que pasa. Usualmente es desde un lugar de niño (que busca ante todo sobrevivir, ser amado, reconocido, aprobado) o de adulto (mirar hacia la vida, crecer, explotar sus virtudes al máximo). Si sos capaz de captarte en estos dos roles de base ya es un montón.

¿PARA QUÉ? Te lleva a ese lugar nuevo e incómodo, al principio, en donde podés elegir redireccionar tu actitud hacia toda situación. Primero vas a caer en el enojo, la bronca. Después tal vez te ataque la culpa. «Qué infantil que fui, qué ridícul_, no puedo sostener con la razón lo que pensé, hice o dije». Usa esa instancia como punto de quiebre para tomar impulso y volver a vos. Eso significa: posicionarte desde un lugar de empoderamiento desde donde efectivamente sos capaz de transformar lo que haga falta en tu perspectiva, y como consecuencia en tu realidad.

¿PARA QUÉ? Descoloca al ego que construiste desde un lugar vacío, tomando como modelo una maestría externa y alejada de la propia. En mis sesiones refuerzo la idea de que el ego no es algo negativo, simplemente una entidad que podemos moldear desde distintos lugares. Y que cuando lo hacemos desde el deseo de crecer y ser adult_s, en otra palabras: alineado al ser, puede transformarse simplemente en un par de lentes que elegis hoy para jugar en la matrix. Y los puntos importantes acá son:
_que los elegís vos
_que son únicos por eso es natural que no repsondan a estándares de otras personas
_que hablan de tu intención, de cómo te parás ante la vida

¿PARA QUÉ? Conlleva práctica y presencia. Pescate en esas narrativas, rodeate de una tribu que te acompañe a observarte en esa o esté focalizada en trascender los límites del POR QUÉ. Esto es clave y me encanta que estés del otro lado justamente por eso. Jardín es un espacio en donde todas estas ideas se expanden y conectan en red para tomar fuerza. Si estás leyendo este posteo es porque seguramente estás con muchas ganas de ser más protagonista de tu vida y de correrte del rol de víctima-espectador. Dejá de ser una hoja que arrastra el viento y empezá a darle forma a ese caracter que se para con confianza y esperanza ante la vida.

¿Qué lentes se van a poner hoy?
¿Desde qué lugar quieren encarar cada uno de sus días? Que como dice Robin Sharma, es la versión mini de la vida.
¿Cómo quieren sentirse?¿Quiénes quieren SER en esta visita breve en el tiempo y espacio?

Que tengan una excelente semana hermosuras tornasoladas

ABRAZO, ASÍ DE GRANDE

Regina

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