
Más de una vez me han preguntado si no me canso de habitar espacios de terapia, sanación o como a mi me gusta llamarlos: autoconocimiento.
Mi respuesta es NO. Claro que no. Hace unos meses leí el libro «La Biología de la Creencia» de Bruce Lipton. El dice que por naturaleza (biología) las dos respuestas básicas del ser humano al interactuar con su entorno son sobrevivir o crecer.
Estar en constante contacto con actividades, personas, lugares, productos en donde puedo ver proyectada con claridad información sobre mi me apasiona.
SOBREVIVIR O CRECER
Elegir sobrevivir es vivir en automático. Qué aburrido. Puede ser más cómodo y muchas veces implica un sufrimiento que se vuelve habitual y hasta un modo de compartir.
Elegir crecer es vivir desde mi naturaleza. Muchas veces en contra de lo normal, de las reglas. Es mas incómodo y muchas veces implica un dolor profundo y transformador.
Quiero decidir desde mi SER. Corazón, naturaleza, esencia. Nadie me lo enseñó. Lo aprendí yo solita cuando me di cuenta que las formas que ya conocía me tenían encadenada y no me permitían crecer.
Terapia convencional. Reiki. Lecturas de carta astral. Psicogenealogía. Medicina china. Ayurveda. Coaching. Constelaciones familiares. Apertura de a registros Akáshicos. Y sigo. Y SI voy a seguir.
Porque a todos estos espacios que me llevaron a cuestionarme seguro se sumen más.
CUESTIONARME ES CRECER
¿Para qué hacés lo que hacés?
¿Para qué querés seguir complaciendo al todo el mundo si sos vos la persona con la que compartís más tiempo?
¿Pará que compartís eso en las redes?
¿Para qué te exponés a comentarios que te tiran abajo?
¿Para qué te exigís hasta el dolor de cabeza, la contractura?
¿Para qué te quejás de lo que vos misma creaste?
¿Pará que querés mantener vínculos que te desconectan de vos?
¿Para qué te saturás de comida o de stories de instagram?
SOY CAMBIO
Somos cambio pero el cambio nos da TERROR. Porque implica incertidumbre , soltar el control. Y caer en el automático es la que va para evitarlo.
Pero WOW. Qué bueno se pone cuando me animo a transformarme. Cuando me cuestiono las creencias que me limitan, los estados de ánimo que me toman y me ubican en el rol de víctima.
Qué bueno se pone cuando me hago responsable. Cuando me doy cuenta que ya no necesito la aprobación de mis padres, amigos, pareja, ni de nadie para sobrevivir. Y que si me quedo en ese lugar de alerta, estrés, miedo a quedarme sola, ser excluída me estoy perdiendo la posibilidad de CRECER.
WOW. Qué bueno se pone cuando manifiesto desde un lugar de amabilidad y suavidad conmigo. Cuando le doy más atención a mi cuerpo y a mi estado de ánimo. Cuando noto que ya no soy una niña en un aula absorbiendo data que lo único que hacía era estimular mi mente dejando nulos mis sentidos, mi emoción.
Qué bueno se pone cuando ya no necesito dar explicaciones a nadie de quien soy, digo, hago. Qué bueno que se pone cuando confío que quien me me quiere ver brillar se queda y quien no se va.
Qué bueno se pone cuando me dedico a SER y le hago ese REGALAZO al mundo.
Abrazo enorme tornasolados! No saben lo contenta que me pone que estén por acá!
Regina

Deja un comentario