
«Ella es una exploradora sin miedo a viajar al interior de su corazón y de su mente, lista para descubrir nuevos espacios para sanar, liberando cargas y sembrando sabiduría allí donde su conciencia la lleva» – Yung Pueblo
¿Qué te enciende? Esta es una foto de hace unos días. Llegando al aeropuerto de Madrid. Viajar es una de las actividades que más me entusiasma.
Viajar es una de las actividades que aumenta mi bienestar, mi vibración. Sí, en los últimos años este tema de las energías y las vibras empezó a circular más.
A partir de terapias, cursos y sobre todo experiencia empecé a entender un poco más de que iba. Y hoy puedo afirmar que si. Que nuestro entorno y circunstancias son un espejo de nuestra vibración.
Hablo de mi y quien se identifique genial. Y quien no también. Y sigo! Una de las formas más directas de trabajar sobre la vibración es el cuerpo.
La nutrición consciente, el ejercicio, el baile, el canto, los masajes, los abrazos, una ducha calentita, meditar, son formas simples de conectar con el cuerpo y mimarlo.
Ok, ¿y como me doy cuenta que vibró lindo? Me doy cuenta porque esa relajación en el cuerpo se manifiesta en una mayor claridad mental. En una sensación de paz. En más confianza en mi.
Hay más. Más formas, repito. Para mi viajar, conocer lugares nuevos, descubrir rincones que no había visto antes. Leer y escribir. Dibujar. Compartir con gente divertida, sensible, auténtica.
No hay un manual. Mi invitación es a que armes el tuyo. Encuentres tus formas. Porque trabajar con tu vibra es trabajar con tu ser, la conexión con vos, con tu brillo. La clave es experimentar. Prueba y error. Jugar.
Qué tengan un hermoso finde tornasolados!
Abrazo desde España!
Regina

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