GRACIAS POR SER CONSCIENTE DE MIS APEGOS

«Contempla los muros; emplea horas enteras simplemente en observar tus ideas, tus hábitos, tus apegos y tus miedos, sin emitir juicio ni condena de ningún tipo. Limítate a mirarlos y se derrumbarán» – Anthony De Mello

Estoy en esta. La de estar más en modo observadora. Jugando a las escondidas con todos esos chips. Los del “deber ser”. Explorando las emociones que se activan cuando esos mecanismos se mueven.

Estoy más sensible. Porque me permito recibir. Lo que trae la vida. Esa marea. Todo lo que me gusta y me gustó. Todo lo que no me gusta y no me gustó. Algunos los llaman aprendizajes. 

Estoy nombrando mis apegos. Uno por uno. Personas, cosas, actitudes, conocimientos, ideas, emociones. Y eso es un montón. Sí, un montón. El primer paso para rendirme. 

Estoy fluyendo. Reaccionando menos. Ya no lucho. Y si hay conflicto, es a nivel inconsciente. Bienvenido sea, lo incluyo. Integro esas sombras porque esa también soy yo, humana. 

Estoy tapada hasta la nariz de barro. Y por ahora no veo flores de loto. Pero siento mi nueva piel. Mis células están de fiesta. La alquimia es real. 

Estoy separando la chips mentales que me llevan a creer que determinadas circunstancias son «malas» o «buenas» para mi vida. Sigo encontrando etiquetas pero cada vez me es + fácil desprenderlas de las personas, las actitudes, las cosas, las experiencias que me rodean. 

Estoy despierta. Y por momentos me duermo. Pero siempre con la conciencia de que es por ratito. Sé que nací completa y con todo lo que necesito para ser feliz. Solo lo estoy recordando. 

Estoy presente. Aunque mi ego se divierta paseándome por el pasado y el futuro. Aunque a veces me desborde la emoción. Aunque por momentos no me reconozca.

Estoy más liviana. Por momentos sola. Preguntándome si la película de la «aprobación de los demás» dura mucho más. Animándome a ser auténtica. A brillar.

¡Que tengan un hermoso miércoles!

Los abrazo

Regina

Deja un comentario