
«Aprender a leer es lo más importante que me ha pasado en la vida» – Mario Vargas Llosa.
Somos entramados textuales. Alguna vez en alguna materia de la facu leí esto. No recuerdo autor ni texto. Hoy me sale afirmarlo desde mi propia experiencia.
La lectura me fascinó desde chica. Crecí en un entorno que me estimuló hacia ese mundo. Casa con libros y padres leyendo.
Fanática de los cuentos antes de irme a dormir y entusiasmada repitiéndolos después. Mi mamá me cuenta que ella arrancaba el relato y yo después los terminaba.
Me llenaba de ilusión terminar uno y pensar en el próximo. Leía en los recreos, mientras l_s compas me llamaban para jugar en grupo. Yo también estaba jugando.
Hoy es un momento muy particular de mi vida porque siento que estoy leyendo tanto como de chica. Tal vez exagero. Un poco menos pero aún así: un montón.
Reconecté con una actividad que me conecta conmigo. Y me felicito por eso. Además, incorporé la lectura en pantalla… algo que antes era impensable para mi pero indispensable para una amante de los viajes.
Otra novedad que estoy testeando es la lectura de dos libros en paralelo. Termino un capítulo o sección de uno y paso al otro.
Y me sorprende cómo puedo hacer conexiones y en ese pasaje, sentirme liviana. Como si moviese mi atención de una conversación a otra hilando ideas y sentires.
Por último, tengo agendados momentos de lectura en el día. Y esto es clave. Me mantiene comprometida y contenta. Uno de esos momentos son 20 minutos por la mañana mientras me tomo un café.
Espero que la lectura les encienda tanto el cuore como a mi y sino, que igual los inspire a que metan en agenda esas actividades que si los encienden!
Qué tengan una hermosa semana!
Los abrazo desde Galway, Irlanda.
Regina
PD. En la imagen hay regalos. El Kindle fue regalo de navidad. El libro amarillo fue un regalo de cumple que metí en mochi antes de irme de Argentina. Aprovecho a agradecer a quienes alimentan este hábito en mi vida 🙂

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