
«A un lado de la línea está un mundo definido por el neodarwinismo, que considera la vida como una guerra interminable entre robots bioquímicos de batalla. Al otro lado de la línea se encuentra la <nueva biología>, que propone la vida como un viaje de cooperación entre individuos poderosos que pueden reprogramarse a sí mismos para experimentar una vida llena de alegría» – Bruce Lipton
Muchas veces me sentí menos por no ser competitiva. Muchas veces me sentí discriminada. Y digo me sentí. Y me repito: me sentí. No me hicieron sentir. Me sentí.
Muchas veces me juzgué y culpé por elegir cooperar con “mis enemigos”, empatizar con ellos. O simplemente por no encontrar el disfrute en ganar.
Hoy esa sensación por momentos reaparece, me busca y me encuentra. En mi trabajo, en mis hobbies, en los objetivos que me propongo.
Y fundamentalmente en mis vínculos. Conmigo, con mi pareja, con amigos, con conocidos y desconocidos.
Hoy siento bases + sólidas que me sostienen en un lugar + consciente y adulto respecto a ese “ser competitiva y ganar”. Hoy sigo observando ese mandato, lo observo, lo cuestiono.
Y hago clara mi intención al momento de jugar: compartir, aprender y disfrutar. Si participo, si brindo mi energía es para eso: compartir, aprender y disfrutar.
En el libro “La Biología de la Creencia”, Lipton postula que los seres humanos cuentan con dos mecanismos de supervivencia: crecimiento y protección.
Los 2 tienen igual importancia pero no pueden operar en paralelo: “Al igual que las células, los humanos inhiben inevitablemente su crecimiento cuando cambian al modo protección”.
Sí, existen situaciones que demandan la activación de ese estado de alerta (modo protección) y está buenísimo. Nos prepara para la acción y para defendernos. Experimentarlo constantemente resulta en estrés.
Entonces la fórmula sería: + competencia = + estado de alarma = + estrés. Y me pregunto: ¿Cómo voy a crecer si estoy pensando constantemente en ser mejor que otro, en sobresalir?
¿Cómo voy a crecer si solo pienso en salvarme? ¿Cómo voy a crecer si estoy alerta, si no dejo de escuchar una sirena de alarma constante?
Y me pregunto: ¿Cómo creo una cotidianidad que estimule mi crecimiento? ¿Cómo puedo poner en acción hábitos que me lleven a aprender de y cooperar con mi entorno?
Algunas cositas que hoy me están empoderando y ayudando:
> Estar en contacto y compartir tiempo con personas que comparten esta visión
> Leer y escuchar referentes que promueven el crecimiento a través del cambio de hábitos
> Cooperar desde el lugar a donde estoy hoy en la comunidad en la que vivo
Los abrazo fuerte, que tengan una gran semana!
Regina

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