
Me gusta pensar en mi zona de confort como una casa con muchos ambientes. O un living con muchas extensiones.
Será porque el living es el lugar de la casa que más de atrae y en el que me siento más a gusto (?).
La idea de “expandir” – en lugar de “salir” – de la zona de confort la saqué del libro «La semana laboral de 4 horas» de Timothy Ferriss. Simplemente me encantó.
Porque la palabra expansión me da aire y amplitud, me genera esas sensaciones. Y en mi mente puedo visualizar nuevas extensiones de mi living.
Nuevos paisajes, nuevas personas, nuevas situaciones en donde me desenvuelvo naturalmente.
La expansión es como la actualización de un videojuego, la esencia es la misma pero se van renovando los escenarios en donde me muevo.
De repente se agregan personajes, herramientas, poderes, caminos. Tremendo!
Y voy a darme el lujo de tomar con pinzas la la palabra “nuevo” porque lo que me pasa muchas veces cuando experimento estos “nuevos” espacios es que me termino sintiendo mucho + cómoda de lo que imaginaba. ¿Les pasa?
Y ahí pienso, ¿no será que simplemente me había olvidado que acá la pasaba bárbaro, que “x” actividad o persona me enciende, que es fácil y está bueno estar por acá?
¿No será que expandiéndome simplemente me acerco + a mi, me recuerdo?
Soy valiente y me admiro bastante por permitirme jugar en esta matrix elástica, en esta vida, creando y manifestando mis sentires. Cada vez más claros, cada vez más presentes.
Va por ahí!
Abrazo con lluvia desde Irlanda!
Regina

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