PREGUNTAR (ME)

Esta semana fue intensa. Me sentí desafiada por mis emociones. Pensé que era yo sola y después vi que los planetas estaban jugando una partidita interesante arriba. 

Es súper interesantes entender los movimientos astrales aunque no estrictamente necesario para entender estas energías. Basta escuchar nuestro cuerpo. 

Somos más, integrando partes nuevas a nuestro ser. Partes que a través de proyecciones en otras personas nos piden a gritos que las abracemos, que las escuchemos.

Esas emociones fueron calor en mi cuerpo. Orejas incendiadas. Nudos en la garganta. Presión en el pecho. Ganas e incapacidad de llorar. 

Esas emociones se tradujeron en una incomodidad muy fuerte estando en soledad conmigo misma. Y una necesidad de estímulos temporales para deshacerme de ella.  

Las preguntas me salvaron. Y fueron una interrupción a esa línea de pensamientos que va del 1 al 2, y al 3. Al infinito. Dibujando el monstruo más amenazante.

Escribir y responder preguntas dirigidas al monstruo (situación conflictiva) me devolvieron la calma, la claridad y la sinceridad para volver a mi. 

Preguntar es el primer paso para desafiar a esos bichines que nos quieren devorar. Que se presentan afuera pero se gestan adentro. 

Puedo cortar las hojas o ramas infectadas de una planta pero si los causantes de la enfermedad siguen operando en su raíz, probablemente regresen una y otra vez bajo distintas formas. 

Me entusiasma verme así, con las manos en mi tierra. Explotándome, conociéndome, preguntándome. Para integrar, expandirme, crecer. 

Qué tengan una semana hermosa! Abrazo grande.

 Regina

PD. La foto la saqué en Cobh, un pueblito al sudeste de Irlanda que visite por primera vez ayer. 

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