
Mi experiencia con la meditación comenzó hace unos años, no me acuerdo bien por qué. Si hoy tengo que pensar en un motivo que me lleva a hacerlo es: SUBIRME EL VOLUMEN. Subirle el volumen a esa voz. Ese susurro que me guía, me acompaña y me hace las preguntas que me ayudan a crecer cuando me siento estancada o cuando estoy lista para más.
En principio meditaba en casa, en Buenos Aires, con música tranquila de fondo y con “lo que salía”. DEJABA QUE EL HILO DE MIS PENSAMIENTOS FLUYESE sin intentar hacer mucho más que observarlos. Me faltaba disciplina. Lo hacía de vez en vez y no lograba encontrarme con la práctica.
Al año, cuando ya vivía en Galway, Irlanda, decidí retomar la meditación “de verdad”: crear una rutina. Así que me bajé una app que se llama HEADSPACE, pagué la suscripción anual y empecé a meditar todos los días entre 5 y 15 minutos. Y esto me recuerda a una frase que escuché más de una vez: “pago el gimnasio porque de esta manera me comprometo a ir”. En mi caso no sé si fue exactamente el dinero invertido, si sé que al pagar tomé la decisión de involucrarme con una actividad que hasta ese momento tenía un rol secundario en mi vida.
Headspace propone meditaciones guiadas que para arrancar me parecen mucho más amables. La use por un año y LA RECOMIENDO MUCHÍSIMO. Es dinámica y va llevando un rastreo de tus “logros”. Además tiene videos súper simpáticos que usan metáforas sencillas para introducirte al mundo de la meditación. Está en inglés y en español. Y es una buena compra para hacer entre amigos y compartir la suscripción.
Al año ya me sentía más canchera, MÁS A GUSTO CON EL SILENCIO y con ganas de probar algo nuevo. Justo un amigo me recomendó otra app que se llama INSIGHT TIMER y tiene bocha de meditaciones, guiadas y no guiadas. Así que desde ese entonces, la estoy usando. Me gusta ir intercalando. Mis preferidas son las de música clásica y de naturaleza. La app se nutre de meditaciones creadas por diferentes personas, se pueden rankear y tiene una opción de donación. Lo más importante es que es gratuita y está en español.
Si googleo la palabra “MANTRA” la definición que aparece es: “En el hinduismo y en el budismo, sílabas, palabras o frases sagradas, generalmente en sánscrito, que se recitan durante el culto para invocar a la divinidad o como apoyo de la meditación”. Si googleo la palabra “MUDRA” aparece: “Cada una de las posiciones que se realizan con las manos en las religiones hindú o budista, con diversas funciones y simbología”. Incluyo estos conceptos porque actualmente en mis meditaciones utilizo tanto mantras como mudras. Un MANTRA para mi es una declaración que me conecta con todo aquello que está pasando en mi vida y agradezco. Y también con todo aquello que QUIERO QUE PASE EN MI VIDA. Un MUDRA para mi es una posición de manos que a través de su simbología (puede representar creación, anclaje, foco, expansión) refuerza la declaración o declaraciones que elijo para cada ocasión.
¿Meditan? ¿Cómo meditan? ¿Cuándo meditan? Tengo muchas ganas de leerlos y que me cuenten sus experiencias.
¡Abrazo!
Regina

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