
Si, ya sé… Este agradecimiento puede sonar polémico pero para mi no lo es. Mis momentos de IRA, mis momentos de ENOJO son un tema que necesito traer a este espacio. Agradecerlos. ¿Para qué? Tal vez para bajarle el tono a ese fuego que siento cada vez que una palabra, situación, persona o recuerdo dispara en mi un INSTINTO DE DEFENSA muy grande.
Me enojo cuando me siento ATACADA. ¿Qué parte de mi se siente atacada? ¿Qué estoy perdiendo? ¿Qué estoy creando a partir de ese enojo? Muchas veces logro conectar la situación disparadora con otra situación anterior, alguna que viví de chica. Y eso ayuda, aunque no siempre es suficiente.
Identificar una creencia asociada a esa emoción, ponerle nombre y fecha es como ver el primer capítulo de una serie. Implica RECONOCER y hacernos conscientes del estímulo y de nuestra reacción. El DESAFÍO está en ver los capítulos siguientes, los que nos traigan al presente y ayuden a intervenir en esos momentos como ADULTOS.
Algunas cosas que aprendí hasta ahora sobre esta emoción son:
_Que el enojo puede funcionar como un ESCUDO que tapa dolores muy grandes y reprimidos
_Que si lo dejo fluir inconscientemente su finalidad es la de HERIR. A mi o a las personas con quienes estoy enojada.
_Que guardarlo y DISFRAZARLO solo ayuda a INCREMENTARLO.
_Que si me doy un momento a solas con él y lo veo como una FUERZA potente y constructiva soy capaz de TRANSFORMARLO EN COMBUSTIBLE para crear una relación armónica conmigo y con quienes me rodean.
¿Se enojan? ¿Cómo expresan ese enojo? ¿Qué forma toma el enojo una vez que está afuera?
Me encantaría que me compartan qué les pasa a ustedes con el enojo.
Regina

Deja un comentario