GRACIAS POR EMPEZAR

¿Cuántas veces me pasó que tuve ideas buenísimas que nunca puse en práctica? Muchísimas. ¿Cuántas veces te pasó? Ahí es donde la palabra EMPEZAR se vuelve súper poderosa. 

Ojo. Planificar también está buenísimo. Evaluar riesgos y oportunidades. Pero ¿hasta qué punto? ¿hasta el punto de no hacer nada? 

La sobreexigencia, el “qué dirán”, los miedos, la inseguridad, la culpa son algunos de los quiebres que experimenté y sigo experimentando cuando imagino la creación de algo distinto a lo que ya conozco. Una creencia, una forma de hacer algo, la expresión de un pensamiento. 

EMPEZAR. Empiezo. Doy un paso. Es el primero. Es un montón. Cuánto miedo pero qué bien se siente EMPEZAR. ¿Qué te gustaría empezar hoy? Animate. EMPEZÁ. 

Regina

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