
La comunicación más desafiante que hoy me toca trabajar es la comunicación conmigo misma.
Llegué a esta conclusión después de varios años de asesorar a otras personas en cómo comunicarse hacia afuera y yo misma también focalizarme en qué decir y cómo decir a otros públicos, a otras personas. Elegí la comunicación como carrera universitaria porque en ese momento sentí que era buena mediadora, que tenía el potencial para ser una mensajera eficiente y brillante.
Mientras pasaba el tiempo, la carrera y los distintos trabajos en el sector, sin ser totalmente consciente, estaba trabajando las conversaciones que yo tenía conmigo misma a través de distintas terapias y procesos de sanación. Conocerme y desarmarme se volvió un aspecto clave y estructural en mi vida. En ese momento no lo tenía muy claro pero hoy lo puedo ver muy bien: el trabajo en mis conversaciones internas espejaba una correlación con las conversaciones que empezaba a tener hacia afuera, con las oportunidades que se presentaban, con los compromisos que yo decidía asumir, con las personas que aparecían en mi vida, con el fortalecimiento de mi autoestima y la aceptación de mi misma.
Con esta idea en el horizonte y una sonrisa muy grande inauguro este espacio. Su propósito es contarles cómo tránsito el proceso de crear conversaciones sanas y empoderadoras conmigo, y desde mis conocimientos, camino y experiencias acompañarlos en la creación de las suyas.
Bienvenidos al jardín

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